Saltar al contenido
mariscos.info

Calamar

Calamar; características, beneficios, gastronomía y mucho más

El calamar es un molusco cefalópodo de la orden Teuthida. Su nombre se origina de la palabra latina calamus, que hace alusión a la forma de pluma de ave de su concha interna. Los téutidos se dividen en dos subórdenes: Myopsina y Oegopsina. De la primera, proviene la familia Loliginidae, a la que pertenece el Loligo vulgaris, mejor conocido como calamar común o calamar europeo. De dicha variedad hablaremos en este artículo.

Anatomía y características

Todos los téutidos se caracterizan por tener un sistema circulatorio conformado por un corazón sistémico, análogo al de otros seres vivos, y dos corazones branquiales. Posee dos tentáculos musculados repletos de ventosas, que utilizan para cazar, y ocho brazos también con ventosas.

El manto, situado por encima de la cabeza, se dilata y contrae para absorber agua y expulsarla a presión a través de un órgano llamado hipónomo. Este mecanismo lo convierte en un excepcional nadador, capaz de cambiar fácil y repentinamente de orientación. El pico afilado de su boca le permite matar y masticar a sus presas. Su alimentación consta exclusivamente de peces y animales invertebrados.

El calamar europeo se diferencia de otras variedades por su cuerpo delgado en forma de cilindro, y aletas romboidales que comprenden la mayor parte de su manto. Presentan un color grisáceo o rojizo. Generalmente, miden entre quince y veinticinco centímetros de largo, aunque algunos ejemplares pueden alcanzar una longitud de cuarenta centímetros. Los machos se desarrollan más rápido que las hembras, y suelen alcanzar un mayor tamaño.

Hábitat

El calamar europeo es un animal muy adaptable, que lo mismo puede vivir cerca del litoral, a poco más de quince metros por debajo de la superficie, que en fondos fangosos de hasta seiscientos metros de profundidad. Su hábitat natural abarca principalmente todo el mar Mediterráneo, así como la zona comprendida entre al mar del Norte y el golfo de Guinea, en el océano Atlántico.

Reproducción

Los calamares acostumbran reproducirse cerca de la costa, donde depositan casi un centenar de huevos. La época de apareamiento tiene lugar entre los meses de abril y diciembre. Al nacer, se alimentan de la sustancia gelatinosa que los envuelve y de plancton.

Aportes nutricionales y beneficios

El calamar es una alimento rico en proteínas y ácidos grasos del tipo omega 3. También tiene un alto contenido de minerales como el cobre, el fósforo, el hierro, el selenio y el yodo. Su aporte de vitaminas B2, B12 y E  en la ingesta diaria es muy importante. Por otro lado, el calamar tienen un nivel de grasas saturadas y de calorías relativamente bajo.

Es un producto ideal para las personas llevan una dieta estricta, como los pacientes diabéticos, o con cierta forma de intolerancia alimentaria. Su capacidad para producir una pronta sensación de saciedad lo convierte en una alternativa ideal para quienes desean reducir tallas. Gracias a su correcta combinación de nutrientes, existen varios beneficios de consumir calamar, como veremos a continuación.

  • Contribuye a asimilar el hierro. Los téutidos le aportan al organismo el noventa por ciento del cobre que necesita para realizar sus funciones habituales. Este mineral mejora la capacidad de absorber, almacenar y procesar el hierro, además de acelerar la producción de glóbulos rojos. Asimismo, previene contra la anemia.
  • Reduce la inflamación de las articulaciones. Investigaciones demuestran que un bajo nivel de selenio en la sangre aumenta las posibilidades de desarrollar artritis reumatoide, una enfermedad que se caracteriza por la inflamación del revestimiento de las articulaciones. Esto es debido al exceso de radicales libres. El calamar posee más de la mitad de dicho elemento, lo que le confiere propiedades antioxidantes.
  • Mantiene el cabello, los músculos, la piel y las uñas en excelentes condiciones. Las proteínas son nutrientes esenciales presentes, en grandes cantidades, en estos cefalópodos. Hacen posible la síntesis de los tejidos del cuerpo humano. Asimismo, los mantienen en buen estado.
  • Alivia la migraña. Los calamares poseen vitamina B2, una sustancia que ha probado su efectividad en el tratamiento contra uno de los dolores de cabeza más incapacitantes que existen: la migraña. Cuando el cuerpo posee la dosis correcta de riboflavina, como también se le conoce a esta vitamina, se reduce la frecuencia y la duración de los síntomas.
  • Refuerza los huesos y los dientes. Es bien sabido que el calcio es un componente indispensable del sistema óseo y la dentadura. Pero no todos están al tanto del importante papel que desempeña el fósforo en relación con tales estructuras. En realidad, ambos minerales colaboran estrechamente en su mantenimiento. El fósforo en estado natural se puede encontrar en muchos pescados y mariscos, y el calamar no es la excepción.
  • Protege tu corazón. Los especialistas parecen haber hallado una relación entre la homocisteína y la salud del órgano cardíaco. Cuando hay un exceso de este aminoácido en el cuerpo, el resultado es un incremento en las posibilidades de padecer una enfermedad en el corazón. El consumo de alimentos ricos en vitamina B12 ayuda a mantener bajo control los niveles de homocisteína. Los téutidos contienen altas concentraciones de este útil compuesto.

Pesca y consumo humano

La mayoría de los téutidos son comestibles. Están presentes, en todas sus variedades, en la gastronomía de la mayoría de los países. Se comercializa entero, fresco o congelado, o rebanado en anillos. Para atraparlo, los pescadores recurren a diversos métodos, entre los que destacan el uso de aparejos hechos a mano, nasas, redes de arrastre y trasmallos.

Para conseguir que su carne tenga la consistencia ideal, es importante cocinarlo de manera breve, ya que una cocción prolongada la endurece. Se calcula que el setenta por ciento del calamar entero y fresco es comestible. En España, los ejemplares de tamaño mediano son conocidos como chipirones y los más pequeños, como puntillas o puntillitas.

Como mencionamos en el apartado anterior, la etapa reproductiva de este molusco abarca nueve meses. Así que no importa la época del año. Siempre encontrarás calamar fresco en los mercados y pescaderías de confianza.

Recetas más populares

Cada zona del mundo tiene un estilo particular al preparar y servir el calamar. Conozcamos algunos platos.

Los calamares rebozados son una comida típica de España. La carne se corta en forma de anillos, se remoja en una mezcla de huevo con harina y se fríe. Perú, por su parte, nos sorprende con una receta única: el chicharrón de calamar. Para elaborarlo, la carne de corta en aros, se fríe y se hace acompañar de yuca y maíz.

Por su parte, los cocineros mediterráneos utilizan la tinta de este molusco como ingrediente base para elaborar platos como arroz negro, espagueti al nero di seppia y rissoto. El calamar también es un ingrediente de la bullabesa, una sopa de mariscos de origen francés.

Asimismo, forma parte de la gastronomía china, particularmente en los platos de arroz y tallarines. Y es el ingrediente estelar de ciertas recetas de sushi y sashimi.

Contraindicaciones para consumirlo

Los moluscos, incluidos los calamares, tienen cantidades considerables de colesterol. Por consiguiente, los individuos con sobrepeso y problemas circulatorios deben limitar su consumo. Quienes padecen de hipertensión arterial también deben extremar precauciones cuando se trata de mariscos, ya que se trata de alimentos con un porcentaje elevado de sales.

El calamar, como cualquier producto del mar, se debe refrigerar de forma adecuada y someterse a cocción antes de comerlo. Cuando no se conserva o cocina correctamente, su ingesta puede provocar una fuerte intoxicación y la aparición de infecciones bacterianas, como el cólera y la salmonelosis.

Por último, hay personas que son alérgicas a los mariscos. Aunque cada paciente manifiesta síntomas distintos y estos varían en intensidad, los más comunes son hormigueo e inflamación en la boca y la garganta, dolor abdominal, diarrea, náuseas, vómito, aparición de ronchas, tos sibilante, sobreproducción de mucosa nasal, estornudos y presión arterial baja. En el peor de los casos, este trastorno alimentario produce desmayos y asfixia.

Curiosidades

  • Gracias a los cromatóforos de su piel, los calamares tienen la capacidad de cambiar de color para confundirse con el entorno.
  • Despiden tinta para escapar de los depredadores. Esta consiste en un pigmento que se encuentra por encima del recto y que se expulsa a través de un órgano llamado sifón.
  • Los calamares, como la mayoría de los moluscos, tienen un cuerpo muy flexible. De hecho, pueden contraer considerablemente el tamaño de su cuerpo para esconderse de posibles amenazas.
  • A fines de 2006, un barco japonés pescó un calamar de más de siete metros de largo.
  • El principal depredador del calamar son las ballenas. De hecho, en el estómago de estos mamíferos es habitual encontrar picos de calamares, la única parte que no es capaz de digerir.